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-.Insidious

-.Insidious
Puntos:69.574
Clasificación:139
Adversarios vencidos: 1.179.071 (31.)
Tribu: R12


Pueblos (14) Coordenadas Puntos
[nobleNuitari]
487|581 6.415
[Nuitari]
470|577 2.696
[Nuitari]
483|582 8.637
[Nuitari]
489|590 7.805
Insidious
500|560 9.884
KOBOL
515|599 4.892
Noble
481|590 2.981
Noble cartacho
494|602 4.547
Noble de de csonsoc
486|592 3.328
Noble de Lucas the duck
490|588 3.869
Noble MiKeZgZ25
485|597 2.595
Noble THE BEST
479|590 4.200
Noobs 4 vs 1
485|586 3.184
Pueblo
479|589 4.541
Perfil
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Texto personal
-.Insidious ha escrito lo siguiente:

Capítulo I — Un amanecer osucuro para las ranas

El amanecer no trajo canto, ni bruma dorada.
Solo silencio, fango y sombras.
El pantano entero parecía contener la respiración. Donde antes se oía el croar de los Cucu, ahora solo se escuchaba el eco lejano de las víboras retirándose con su botín.

Las batallas habían terminado esa noche, dejando cuerpos hundidos en el barro y muros de fango resquebrajados. Las ranas Cucu, protectoras del pantano desde tiempos que la luna aún no se reflejaba en el agua, habían resistido con el corazón, aunque sus fuerzas se consumían.

En las zonas donde los muros aún se mantenían en pie, los guerreros Cucu se apoyaban unos a otros, con los ojos clavados en el horizonte. Sabían que las víboras Sin Temor volverían. Así las llamaban: Sin Temor, no porque no conocieran el miedo, sino porque habían aprendido a morderlo.

Las Sin Temor eran frías, astutas, y se deslizaban por los pantanos sin dejar rastro. Su reina, Sssharai, había prometido que los Cucu serían borrados del fango antes del próximo ciclo lunar. Decía que las ranas eran débiles, que su canto se había vuelto inútil, y que el pantano debía pertenecer a quienes sabían moverse en silencio.

Pero las Cucu no se rendían. Habían clavado estacas en la orilla del río fangoso, y en ellas, los cuerpos de varias víboras se balanceaban con la brisa. Era un mensaje, una advertencia escrita en carne y barro:

> “Somos Cucu, somos ranas.
Nuestro fango aún tiene fuerza.
Están en nuestro terreno...
Vengan a por él.”



Esa noche, bajo la luna pálida, la anciana Rana Kaaku, guardiana de los cantos antiguos, se reunió con los sobrevivientes. Su voz resonó entre los juncos:
—El pantano nos escucha. El fango no olvida. Si las Sin Temor quieren guerra, se la daremos. Pero no con furia… con astucia.

Y así, comenzó la preparación del Contraataque del Barro, la estrategia que marcaría el destino del pantano.

Los Cucu sabían que, aunque el amanecer fuera oscuro, aún quedaba algo que las víboras no podían robar: la memoria del agua y la unión del fango.






-.Insidious ha escrito lo siguiente:

Capítulo II — El eco del fango

Mientras la luna se alzaba sobre el pantano herido, las víboras Sin Temor reptaban en silencio por su guarida de raíces secas. Allí, en la grieta más profunda del humedal, se alzaba la Reina Sssharai, una serpiente de escamas negras y mirada de obsidiana.

Observaba el horizonte con un brillo de ambición en los ojos.
—Creen que pueden detenernos con barro y estacas —susurró con voz fría—. Pero el fango también es nuestro, y cuando el agua suba, sus muros se desharán como su esperanza.

A su alrededor, los comandantes Sin Temor respondieron con siseos de obediencia. Preparaban su siguiente ofensiva, convencidos de que el pantano pronto pertenecería solo a ellas.

Pero no sabían lo que se gestaba bajo la superficie.


---

Del otro lado, en la zona aún libre del pantano, las Cucu no lloraban sus pérdidas; las convertían en canto.
Entre los juncos y las flores del agua, resonaban voces graves y agudas, unidas en un coro que parecía despertar a la misma tierra. Era el Canto del Renacer, entonado solo cuando el clan se preparaba para su defensa más sagrada.

Las más jóvenes entrenaban lanzando gotas de fango endurecido como proyectiles. Los ancianos, con manos arrugadas y corazones firmes, reconstruían los muros que habían resistido la primera embestida.
El barro se mezclaba con sudor, esperanza y promesas.

La anciana Kaaku, observando los preparativos, croó con solemnidad:
—Que el fango nos cubra, que el agua nos guíe, que el eco de nuestros cantos confunda a las serpientes. Las Sin Temor no entienden lo que defendemos. Ellas pelean por territorio. Nosotras… por el alma del pantano.

Las ranas se miraron entre sí, y por primera vez en muchas lunas, sonrieron.
Porque habían recordado quiénes eran.

Esa noche, el pantano brilló con un fulgor distinto. Pequeños fuegos danzaban sobre las aguas mientras el coro de las Cucu retumbaba con un ritmo antiguo. Cada nota parecía mover el fango, cada croar se alzaba como una promesa.

Sabían que la guerra no sería fácil. Pero en sus corazones ardía una certeza más fuerte que el miedo:
El pantano vive donde canta una rana.

Y mientras las Sin Temor preparaban su ataque desde las sombras, las Cucu ya habían hecho su juramento:
si el amanecer debía ser oscuro, ellas lo harían brillar con su propio fuego.






-.Insidious ha escrito lo siguiente:

Capítulo Final — El Último Croar del Pantano

El cielo amaneció rojo.
No era el reflejo del sol, sino el del fuego sobre el fango.
Las aguas del pantano hervían entre humo y ceniza. Las ranas Cucu se alineaban en silencio, con las patas hundidas hasta los codos, sabiendo que aquel sería su último día juntos.

El eco de los tambores de barro resonaba por última vez.
En la distancia, se oía el siseo de las Sin Temor, las víboras, avanzando con su ejército escamoso.
Pero desde la retaguardia, emergió una nueva sombra: la tribu Bollo, antaño aliada, ahora traidora.
Sus anfibios, endurecidos por la codicia y la promesa de poder, atacaron sin aviso, hundiendo lanzas y fuego en los muros de fango que alguna vez habían ayudado a construir.

El cerco se cerró.
Las Cucu estaban rodeadas —frente a frente con las víboras, y a sus espaldas, las garras de los Bollo.

La anciana Kaaku, desde el corazón del pantano, alzó su voz quebrada pero firme:
—¡Canten! —gritó—. ¡Canten hasta que el fango tiemble!

Y las ranas cantaron.
Cantaron aunque el aire se llenaba de humo y acero.
Cantaron mientras las víboras apretaban el círculo y los Bollo traicionaban su propio reflejo en el agua.
Su canto no era de miedo, ni de derrota. Era un rugido antiguo, un eco del barro primigenio que había dado vida al pantano.

El fango comenzó a moverse, vivo, palpitante.
Algunos dicen que el pantano mismo respondió al llamado.
Los muros se derrumbaron, pero en su caída arrastraron a cientos de enemigos. El agua se volvió negra, espesa, como si el alma del pantano los devorara a todos por igual.

Cuando el sol se ocultó, solo quedaba silencio.
Ni croar, ni siseo, ni traición.
Solo el rumor del barro moviéndose lentamente, cubriendo los cuerpos caídos.

Parecía el fin.

Pero no lo era.

Bajo las capas de fango, entre raíces y sombras, algunos huevos Cucu sobrevivieron.
Pequeños renacuajos latían en la oscuridad, respirando con la fuerza de un legado que se negaba a morir.
El pantano los abrazó, los ocultó, los cuidó.

Y así, con el paso de las lunas, cuando las aguas se calmaron y el fuego fue solo memoria, en una nueva zona del pantano, más allá del horizonte, se escuchó un pequeño croar.
Era débil, pero puro.
Era el canto de los hijos del barro, descendientes de los Cucu, herederos de la resistencia.

Porque aunque las ranas cayeron, su espíritu nunca fue vencido.
El fango guardó su historia, sus cantos, su valor.
Y cada amanecer, cuando el sol toca el agua y el viento sopla entre los juncos, el pantano recuerda…

> “Somos Cucu, somos ranas.
Nuestro fango aún tiene fuerza.
Estamos en nuestro terreno…
Vengan a por él.”
Cu Cu cantaba la rana
Noble





Logros de Victoria
Maestro de velocidad

Estabas en la mejor tribu del 1 mundo de la speed.

Tribu Ganadora

Has ganado el Mundo 83 junto a tu tribu Valhalla.

 
Logros de combate
Saqueador (Oro - Nivel 4)

Saquea recursos de otros pueblos 10.000 veces.


Autoataque (Plata - Nivel 3)

Ataque a ti mismo y pierde más de 1.000 unidades en una batalla.


La muerte de un héroe (Plata - Nivel 3)

Mientras estas apoyando a otros pueblos, pierde 20.000 de tus unidades.


Ladrón (Plata - Nivel 3)

Saquea un total de 1.000.000 recursos.


Líder (Plata - Nivel 3)

Derrota un total de 1.000.000 unidades enemigas.


Refuerzo (Plata - Nivel 3)

Apoya a otros jugadores 500 veces en batallas.


El señor de la guerra (Bronce - Nivel 2)

Ataca 25 jugadores distintos


Asesino de Nobles (Madera - Nivel 1)

Mata un noble en batalla.


Atila (Madera - Nivel 1)

Destruye 25 niveles de edificio usando catapultas.


Autoennoblecimiento

Conquistarte a ti mismo, porque esa es la única manera de demostrar quién es el jefe.


Conquista (Madera - Nivel 1)

Conquista un total de 5 pueblos.


Exterminador (Madera - Nivel 1)

Destruye completamente 25 ejércitos enemigos.


Reservas de ennoblecimiento exitosas (Madera - Nivel 1)

Conquista 5 pueblos reservados por ti.


Revienta Murallas (Madera - Nivel 1)

Destruye 25 niveles de Muralla usando tus arietes.


 
Logros sociales
Mentor (Bronce - Nivel 2)

Como mentor, has guiado 3 aprendices.


Educado

Graduado de un aprendizaje de Monkey Luffy.


Filántropo (Madera - Nivel 1)

Regalar una suscripción premium a 1 jugador.


Hermanos de Armas (Madera - Nivel 1)

Ser miembro de la misma tribu por 30 días consecutivos.


 
Logros de crecimiento
Rey de los negocios (Oro - Nivel 4)

Intercambia recursos usando el mercado 1.000 veces.


Maestro del reclutamiento (Plata - Nivel 3)

Recluta un total de 50.000 unidades!


Arquitecto (Bronce - Nivel 2)

Construye o amplia 150 niveles de construcción!


El Arqueólogo (Bronce - Nivel 2)

Descubrir 6 reliquias,


Fortuna y gloria (Bronce - Nivel 2)

¡Tienes 4 reliquias equipadas!


Fuera de tiempo (Bronce - Nivel 2)

Usa la opción completar al instante 100 veces!


Recolector (Bronce - Nivel 2)

Recolectar un total de 10.000 recursos.


Rey del Marcador (Bronce - Nivel 2)

Escala en la clasificación y alcanza 5.000 puntos.


Maestro de Misiones (Madera - Nivel 1)

Completa 40 misiones!


Pertenece a un tesoro (Madera - Nivel 1)

¡Adquiere 10 reliquias!


Rey Midas (Madera - Nivel 1)

Acuña 50 moneda de oro.


 
Otros logros
Años de Servicio (Oro - Nivel 8)

Juega Guerras Tribales por 8 años.


 
Logros de otros mundos
Mundo 90

Mundo 82

Mundo 83

Mundo 65

Mundo 66

Mundo 45